En un escrito firmado por diez asociaciones de agricultores
y medioambientales, dirigido a la ministra alemana Renate
Künast, se exige una suavización de la normativa
de transformación existente. A partir del 1-1-2006
la UE permitiría, en una nueva normativa jurídica
sobre higiene y manipulación de alimentos, una diferenciación
entre las empresas industriales y artesanales. Las asociaciones
firmantes apelan por ello a la Federación y a los länder
(Estados Federados) a utilizar la creciente libertad de criterio
de la nueva normativa de higiene y manipulación de
la UE de forma que su aplicación se ajuste al riesgo
de higiene específico y se acabe con las ventajas desproporcionadas.
Países como Austria marchan ya por ese camino para
seguir dándole a los artesanos tradicionales de la
alimentación posibilidades de mercado. De lo contrario,
las experiencias tenidas hasta ahora con la práctica
de las autorizaciones hacen temer que las queserías
de granja, pero también los mataderos pequeños,
sobre todo del sector avícola, tendrían que
cumplir con requisitos considerablemente mayores en el equipamiento
técnico y arquitectónico.
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