Si en 1991 sólo había en Mallorca dos campesinos
ecológicos que juntos explotaban apenas doce hectáreas,
en 2005 había ya exactamente 309 agricultores, ganaderos,
viticultores y apicultores con un total de más de 13.000
hectáreas. Así, la cuota bio en el total de
la superficie agrícola en uno de los destinos de viaje
preferidos de los alemanes es ya, hoy día, claramente
superior a la media de la UE. De 2003 a 2005, las ventas anuales
han subido en más de un millón hasta los 2,6
millones de euros. La verdura, la fruta y la carne en calidad
ecológica llegan de la Península o importadas
de otros países de la UE. Por el contrario, de la isla
salen sobre todo almendras, cereales, aceitunas y vinos, que
representan la mayor parte de la producción biológica
mallorquina, informa el periódico digital alemán
Mallorca Online Magazin.
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